La superficie de la madera, con sus orifiios, es como la piel de un ser vivo que ha experimentado cambios y evolución con el paso del timpo
La obra de Ordúval Zarratea —artista visual nacido en Asunción en 1977— despliega una estética que oscila entre el grabado, la xilopintura y el dibujo. Más que crear imágenes, moldea símbolos que transitan entre lo urbano y lo poético, convirtiendo lo cotidiano en metáfora visual bgnarte.com +14 delapaz.com.py +14 elnacional.com.py +14 . Sus xilopinturas y linograbados comparten con la escultura esa pulsión por capturar tensiones internas, por hacer visible lo invisible: imaginarios colectivos, ritmos urbanos y memoria cultural que laten en cada línea moopio.com +3 elnacional.com.py +3 delapaz.com.py +3 . Zarratea no configura formas: evoca presencias. Su trazo es poético, no decorativo; su materia, símbolo. La junctura entre grabado y escultura propone una visión plástica donde lo gráfico tiene volumen y lo volumétrico, narración. En su obra, el arte se hace puente entre la ciudad y el sueño, entre lo visible y lo intuido.