Escultura orgánica en metal, con formas ascendentes que evocan un ser primigenio emergiendo del caos. Vapor y curvas sinuosas sugieren el aliento de un mundo naciente, un instante sagrado donde la materia se despierta.
Luis Santiago Torres Recalde combina formación en arquitectura con exploraciones en escultura, pintura y mobiliario artístico. Aunque menos difundido, su trabajo en metal y resina establece una narrativa entre lo abstracto y lo figurativo, explorando temas urbanos, míticos o simbólicos. Sus piezas, despojadas de efectismo, proponen reflexiones visuales sobre lo humano y lo poético. Recalde forja espacio y materia: cada volumen, cada fibra metálica, invita a una contemplación activa, firme y contenida. Su obra es arquitectura del símbolo.