Figura errática, sinuosa e imprevisible como el estruendo de un rayo, Evocando la naturaleza aleatoria de la vida a pesar del esfuerzo, por lo predecible.
David Ocampos dirige el espacio cultural El Oráculo en Asunción, combinando su trabajo escultórico con la promoción comunitaria del arte. Su obra en bronce y grabado refleja una sensibilidad contemporánea que busca despertar curiosidad y compromiso. Cada pieza sugiere una narrativa tácita, un universo íntimo que se proyecta más allá del objeto. Ocampos no solo es artista: convoca colectividad. Su arquitectura del gesto abraza técnica y emoción, mientras construye territorios de experimentación y formación artística para nuevos creadores.