Sergio Jara nació en Asunción en 1981 y hoy vive y trabaja en Lambaré, Paraguay. Desde su adolescencia sintió afinidad por la arcilla y el modelado, lo que lo llevó a cursar la carrera de Artes Visuales en una institución local, nutriendo allí su afinidad por la escultura. Su lenguaje se centra en piezas en madera y metal, donde explora volúmenes orgánicos vinculados a narrativas simbólicas y culturales. En 2013 ganó el primer premio en el VII Concurso Nacional de Escultura Joven, lo que le permitió realizar una residencia en Kansas, EE. UU., acercándose a nuevas técnicas y diálogos internacionales Fue seleccionado para representar a Paraguay en el World Youth Forum 2018, celebrado en Egipto, donde junto a otros artistas fabricó una escultura con forma de corazón para un memorial conmemorativo permanente Actualmente dirige su propio taller-galería, donde también enseña dibujo y escultura, y es miembro fundador de movimientos muralistas locales que integran el arte comunitario, social y experimental.
La obra de Sergio Jara pulsa desde la madera como si aún respirara. Tallada con devoción casi litúrgica, cada forma suya parece surgir del interior del tronco, no impuesta, sino revelada. Su escultura no representa: late. Hay en sus piezas una memoria vegetal que se convierte en gesto humano, una vibración contenida entre lo orgánico y lo simbólico. Jara no busca la espectacularidad, sino la permanencia: sus obras se afirman en la materia con la fuerza tranquila de lo que ha estado allí desde siempre. Entre vetas y vacíos, su arte es un acto de escucha: la madera habla, y Jara simplemente la deja decir.